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Crisis Covid-19: Solidaridad espontánea o política comunicacional?

Ver personas del mundo público y privado que aparecen en los medios de comunicación con palabras elocuentes y muy preocupados de la situación que viven los más pobres me provoca una serie de dudas del por qué ahora.

Durante años nuestro país ha tenido que enfrentar una crisis en los servicios de salud pública y nunca escuche a ninguno de los que aparecen hoy a proponer cambios radicales para enfrentar la precariedad de nuestro sistema de salud, que sin duda, viola uno de los derechos humanos más trascendentales, como es, el DERECHO A LA VIDA.

Lo mismo con muchos empresarios que hoy llevan el pandero para hacer grandes donaciones a través de los medios pero jamás se preocuparon de la desigualdad y menos de conocer el Chile de los pobres.

Durante muchos años los empresarios chilenos se dedicaron a generar nuevos negocios y transformar a las empresas en corporaciones eficientes y eficaces con el objeto de generar utilidades en lo económico pero olvidando varios valores que forjan la base de una sociedad moderna, la solidaridad, la humanidad, es decir LA CARIDAD.

Con este comentario lo que menos quiero es que se me tilde de socialista, al contrario, soy un ferviente defensor de la libertad económica y del modelo capitalista, sin embargo, creo que es oportuno hacer una auto critica y ser muy claros en que la libertad económica no se contrapone y tampoco es excluyente de valores como la solidaridad y la humanidad.

Después de este paréntesis explicando mi punto de vista, me quiero volver a centrar en lo relevante de esta opinión y que tiene que ver con la manera de actuar de los empresarios y de muchos políticos en estos momentos.

Presiento, y pienso que no existe un real interés por solucionar los problemas de fondo que se han evidenciado con la pandemia del coronavirus. No puede ser que un Ministro, como el ministro Mañalich declare que él jamás  pensó que existía este nivel de pobreza ya que deja en evidencia un problema para la clase política en especial para el gobierno, la falta de calle. Por otro lado la falta de solidaridad que ha caracterizado al mundo empresarial hasta este minuto hace finalmente que uno dude de las intenciones de algunas personas.

Con esto, no quiero generalizar y menos responsabilizar a todos los empresarios y a todos los políticos porque claramente no todos son iguales, sin embargo, de acuerdo a mi experiencia personal en el parlamento y a lo que hemos visto esto ha sido una tónica permanente que se ve reflejada en el lobby que realizan con las distintas autoridades de gobierno y del Congreso cada vez que se hacen cambios impositivos o económicos.

Lo anterior, no significa que muchas veces el lobby que han ejercido no haya contribuido a fortalecer y a corregir errores que podrían afectar nuestra economía, sin embargo, también hay que reconocer que los hombres más ricos de Chile realizan presiones feroces a la clase política cada vez que una reforma afecta su patrimonio.

Es evidente que mis palabras demuestran malestar pero es una realidad difícil de esconder, sobretodo, porque la ayuda que están entregando lo empresarios es insuficiente, altamente populista y que NO soluciona el problema de fondo, la crisis del sistema de salud. Para hacer un sistema de salud efectivo hay que trabajar en una re-estructuración  profunda que necesita de la solidaridad de todos, pero en especial de las Isapres. Ellos generan miles de millones en utilidades, existen muchos abusos en relación a la cobertura de varias enfermedades y pero lo más ordinario es que la clase política ha dejado que esto suceda siendo cómplices de ellos.

El sistema de Isapres es sin duda el mejor modelo de salud pero necesita cambios urgentes, como por ejemplo, tengan tope a las utilidades y sobre este limíte a las utilidades se re inviertan en el sistema público de salud.

Seguro muchos economistas me van a putear pero también deben entender que la salud es un derecho y por lo tanto, se debe garantizar mayor equidad. En el fondo menos mascaras, menos ventiladores y más inversión en salud pública.

Y mi última crítica, ufffff, y que demuestra el porqué no creo en las buenas intenciones y si en las campañas comunicacionales de los empresarios para mejorar su imagen es en la donación de alimentos.

Por favor, hay gente que no tiene alimentos sí y ¿por qué? Por dos razones: La primera es porque en vez de hacer un esfuerzo en mantener a los trabajadores están despidiéndolos para proteger su patrimonio. Si realmente existiera solidaridad se haría entre todos una rebaja de sueldos que permita mantenerlos a todos y así evitar generar mayor cesantía de la que existe. Segunda razón, y es complementaria a la otra, es más fácil aparecer donando mercadería porque es popular y porque los medios de comunicación se prestan para avalarlos y porque es más barato. Barato, porque una caja de mercadería de $30 mil pesos cuesta menos que mantener mensualmente a los empleados con sueldos que promedian los $500 mil pesos mensuales.

A esta altura alguien debe decir este weon se esta transformando en un Frente Amplista cualquiera, pero mi diagnóstico es sólo en base a un análisis de la realidad y de mi experiencia política. Y aunque no lo crean espero de corazón  estar completamente equivocado de mi percepción y ser un mal hablado y que realmente las intenciones de la clase política y de los empresarios sea ayudar a los más pobres y sea el inicio de una transformación que cambie para siempre nuestra sociedad.

Sólo quiero cambios, cambios que transformen a Chile en una sociedad más justa, más solidaria, respetando la libertad individual, la economía libre y no un Estado subsidiario.